El Hospital Julio Méndez Barreneche confirmó el cierre de Cardiovida tras años de crisis financiera y conflictos administrativos, dejando al Magdalena sin atención cardiológica pública mientras la Gobernación promete una nueva unidad para 2026.
El Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche (HJMB) confirmó el cierre definitivo de Cardiovida, la única unidad cardiológica pública del Magdalena, tras una prolongada crisis administrativa y financiera. La decisión fue anunciada durante una rueda de prensa en la que se explicó la finalización del contrato con la empresa operadora, poniendo fin a más de una década de atención especializada en enfermedades cardíacas.
Durante años, Cardiovida enfrentó retrasos en los pagos y deudas acumuladas que superaban los 6.000 millones de pesos, según los reportes a corte de agosto. Aunque el hospital solo se comprometió a girar 100 millones, la situación generó un colapso financiero que afectó la prestación del servicio y los derechos laborales de su personal.
A lo largo del último año, la gerencia del hospital fue señalada por obstaculizar las remisiones hacia la unidad, lo que obligó a muchos pacientes a trasladarse hasta Barranquilla para recibir atención cardiológica. Trabajadores y sindicatos denunciaron que la falta de apoyo institucional y la interferencia política aceleraron el cierre.
Frente a esta crisis, la Gobernación del Magdalena anunció planes para habilitar una nueva unidad coronaria a inicios de 2026. No obstante, expertos advierten que hasta el momento no existen recursos ni un proyecto concreto para su ejecución, lo que mantiene en incertidumbre a cientos de pacientes con afecciones cardíacas que dependían del servicio.


