El director de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (CORPAMAG), Alfredo Martínez Gutiérrez, realizó una visita técnica a las obras de canalización de la quebrada Japón, a la altura de la Universidad Cooperativa de Colombia, donde se ejecutan los trabajos finales de este proyecto clave para mitigar inundaciones históricas en la ciudad.
Durante el recorrido, Martínez supervisó la instalación de un sifón invertido, estructura esencial que permite el cruce subterráneo de la tubería de la línea Tres Cruces —proveniente de la Planta de Tratamiento de Mamatoco—, la cual abastece de agua potable a más de 180 barrios del distrito. Este componente, ubicado dentro del box culvert, garantiza tanto el funcionamiento del canal como la continuidad del servicio de acueducto.
La intervención, que se extiende por 3 kilómetros desde la Vía Alterna hasta el río Manzanares, incluye canalización con gaviones y colchogaviones, pasando por puntos estratégicos como el Parque del Agua y la Quinta de San Pedro Alejandrino. Las obras buscan controlar el flujo de agua y estabilizar las márgenes del canal, especialmente durante temporadas de lluvias intensas.
“Esta importante obra va a beneficiar a los habitantes de los barrios La Bolivariana, Canarias, el sector de la Universidad Cooperativa y otras zonas del distrito. Esperamos entregar esta intervención en los próximos días y generar un impacto positivo en el entorno ambiental de la ciudad”, indicó Martínez.
El proyecto es financiado en su totalidad por CORPAMAG, con interventoría de la Universidad del Magdalena y el acompañamiento técnico de ESSMAR ESP, lo que ha permitido una integración adecuada entre las redes de acueducto y los sistemas de drenaje pluvial.
Por su parte, Francisco Barrios, ingeniero residente del Consorcio Aguas SM —empresa contratista— explicó que “la obra se encuentra en su etapa final con el empalme de la tubería, que ha sido instalada con todos los diseños técnicos exigidos. Esperamos terminar el tramo e intervenir la vía para dejarla en óptimas condiciones”.
Este proyecto representa un avance fundamental en la gestión del riesgo por inundaciones urbanas en Santa Marta, brindando seguridad a cientos de familias que por años han sufrido los efectos del desbordamiento de esta quebrada.


