Cien familias damnificadas por el invierno en Santa Marta recibieron mercados, ropa y kits escolares de la administración de Carlos Pinedo Cuello, en una jornada que marcó un momento de alivio en el barrio Las Malvinas.
En Las Malvinas, todavía se siente el olor a humedad que dejaron las lluvias. Las calles, aunque más transitables, conservan huellas del barro que cubrió casas y recuerdos. Allí, hace algunos días, un grupo de familias vivió una jornada distinta: la llegada de la Alcaldía Distrital con mercados, ropa y kits escolares, un gesto que, para muchos, significó un respiro en medio de semanas difíciles.
Fue en la sede Las Malvinas de la IED Inem Simón Bolívar donde la gestora Social, Bleydis Pérez, encabezó la entrega. Su saludo no fue solo protocolo: escuchó, abrazó y reiteró que la administración de Carlos Pinedo Cuello seguirá presente. “Esta es una Alcaldía de puertas abiertas, estamos aquí para ustedes”, dijo, mientras los voluntarios repartían los paquetes con alimentos y artículos de aseo.
En el barrio, los recuerdos de la inundación son recientes. Viviana Hernández, madre de tres, confesó que en ocho años es la primera vez que recibe ayuda directa de un alcalde. “Es un alivio para mis hijos y para mí”, comentó, con la voz quebrada. Óscar Díaz, padre cabeza de hogar, apretaba contra su pecho el mercado entregado: “Es saber que no estamos solos, que hay gobernantes buenos”, expresó.
El censo del DADSA había identificado 170 damnificados entre Las Malvinas, Ocho de Agosto, Villa del Río y Junín. Esa mañana, los primeros 100 hogares recibieron asistencia. Pero el compromiso, según la Alcaldía, no termina ahí: continúan las entregas de electrodomésticos, agua potable y jornadas de limpieza para devolverle algo de normalidad a las calles.
En medio de la rutina que poco a poco retoma el barrio, la jornada quedó como una postal reciente: manos entregando y recibiendo, miradas de gratitud y la certeza de que, aunque la lluvia dejó cicatrices, la ayuda también deja huellas.




