En un paso histórico hacia la inclusión y el respeto por la diversidad cultural, la Universidad del Magdalena inauguró la Residencia Estudiantil Ancestral, un espacio que beneficiará a 33 estudiantes de los pueblos Arhuaco, Kogui, Chimila, Wiwa, Kankuamo y Wayuú.
El inmueble, ubicado en el barrio La Bolivariana de Santa Marta, fue entregado en comodato por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) y adecuado por la Universidad con el fin de proporcionar condiciones óptimas de habitabilidad, seguridad y pertinencia cultural. La inauguración estuvo encabezada por el rector Pablo Vera Salazar y el viceministro de Educación Superior, Ricardo Moreno Patiño, en un acto que contó con la presencia de autoridades indígenas y directivos de la institución.
Durante el evento, el rector Vera destacó la importancia de este espacio como un puente entre la educación moderna y las tradiciones ancestrales. «Este escenario no es solo un lugar para dormir y estudiar, sino también para preservar ese legado cultural. Queremos que nuestros estudiantes indígenas se desarrollen académica y personalmente sin perder su identidad», afirmó.
La Residencia Estudiantil Ancestral cuenta con 17 habitaciones, un apartamento independiente, cocina general, comedor, sala de estudio, baños, patio, área de labores, acceso a internet Wi-Fi, sistema de respaldo eléctrico y un sistema de purificación de agua potable. Además, los residentes recibirán almuerzo y refrigerios de lunes a viernes, y su matrícula estará cubierta por la política de gratuidad del Gobierno Nacional.
Con esta iniciativa, que hace parte del Plan de Desarrollo ‘UNIMAGDALENA Comprometida 2020-2030’, la Universidad refuerza su compromiso con la inclusión, la interculturalidad y la pluridiversidad, asegurando que la educación superior sea un derecho accesible para todas las comunidades.


