La comunidad de Plato exige investigaciones por el uso indebido de una ambulancia en un acto político, alertando riesgos para la atención en salud y posibles irregularidades en la administración pública.
La indignación crece en el municipio de Plato, Magdalena, luego de que una ambulancia fuera vista participando en una caravana política vinculada al dirigente Carlos Caicedo y a la candidata Margarita Guerra. El hecho, registrado por ciudadanos, desató preocupación inmediata debido a que el vehículo asistencial —destinado exclusivamente a la atención de emergencias— apareció integrado al recorrido proselitista, generando cuestionamientos sobre su uso y autorización.
Habitantes de la zona consideran inadmisible que un automotor destinado a salvar vidas sea utilizado con fines políticos, especialmente en un territorio donde persisten fallas históricas en la prestación del servicio de salud. Para muchos, este episodio refuerza las denuncias sobre un manejo irregular de los recursos públicos y la falta de control en el sector asistencial.
Los residentes exigen que las autoridades determinen quién autorizó la participación de la ambulancia, en qué condiciones operaba en ese momento y si su presencia en la caravana pudo poner en riesgo la capacidad de respuesta ante una emergencia real. También solicitan investigaciones por parte de los entes de control para esclarecer si se vulneraron normas sobre el uso de vehículos asistenciales.
“Esto es una falta de respeto para el pueblo. Las ambulancias son para salvar vidas, no para hacer política”, reclamaron ciudadanos molestos. La comunidad espera respuestas oficiales y acciones contundentes, al considerar que este caso profundiza la desconfianza en la administración pública y evidencia nuevamente la fragilidad del sistema de salud en el Magdalena.


