La administración distrital, bajo el liderazgo del doctor Carlos Pinedo Cuello, entregó a la comunidad campesina 20 viveros de cacao, 20 de café y 70 huertas familiares, beneficiando directamente a 120 personas del corregimiento de Bonda. Esto demuestra que gobernar es cumplir.
Es importante destacar que esta es la primera vez que un proyecto de este tipo llega a veredas históricamente olvidadas como Páramo de San Isidro, Paso del Mango, La Lisa y Los Limones, marcando un avance significativo en las zonas rurales de la ciudad al abrir nuevas oportunidades de desarrollo.
La iniciativa también se ha extendido a otros corregimientos del Distrito, como Minca y Guachaca, y a comunidades indígenas en Katansama. Próximamente llegará a Taganga, donde se fortalecerán 15 asociaciones de pescadores.
«Con este programa no solo llevamos huertas y viveros; estamos garantizando alimentación, impulsando la economía campesina y dignificando el trabajo de nuestros productores rurales. Desde el Gobierno de la Transformación reafirmamos que el campo también hace parte de este proceso en Santa Marta», manifestó el mandatario.


