La comunidad de Belén denuncia el deterioro de la vía San Isidro–Belén, inaugurada hace pocos meses por Fuerza Ciudadana, y exige la intervención de los entes de control ante los graves daños que presenta el asfalto.
La comunidad de Belén, en el municipio de El Banco, Magdalena, vive una creciente indignación por el deterioro prematuro de la vía San Isidro–Belén, inaugurada hace pocos meses por la administración departamental de Fuerza Ciudadana. La carretera, presentada con celebraciones, discursos y vallenato de Farid Ortiz, se ha convertido en un símbolo del desencanto ciudadano.
Los habitantes denuncian que la capa asfáltica ya muestra grietas, hundimientos y filtraciones que dificultan el tránsito y ponen en riesgo a quienes dependen de la vía para movilizarse. “Prometieron una obra de calidad y hoy tenemos una carretera que se desmorona con las primeras lluvias”, señaló un residente.
Las imágenes difundidas por la comunidad exponen baches y erosiones que revelan deficiencias en la calidad de los materiales o en la supervisión técnica. Mientras tanto, los vecinos exigen la intervención de los entes de control y un pronunciamiento urgente por parte de la Gobernación del Magdalena.
Para muchos, esta situación refleja la fragilidad de una gestión que priorizó la propaganda sobre la durabilidad de las obras. Lo que debía ser una vía para el desarrollo rural, hoy representa un símbolo de frustración y desconfianza hacia las promesas del gobierno departamental.


