Reclusos de la cárcel Rodrigo de Bastidas participaron en jornadas de limpieza y pintura como aporte a la celebración de los 500 años de Santa Marta, reafirmando su compromiso con la resocialización y el servicio comunitario.
En el marco de los preparativos por los 500 años de fundación de Santa Marta, un grupo de internos de la cárcel Rodrigo de Bastidas se ha sumado activamente a las labores de embellecimiento urbano en distintos puntos de la ciudad. Esta iniciativa, liderada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), busca fortalecer los procesos de resocialización a través del trabajo comunitario.
Los reclusos participan en jornadas de limpieza, pintura, recuperación de fachadas y adecuación de espacios públicos emblemáticos, bajo estricta supervisión de las autoridades penitenciarias. Con brochas, escobas y pintura, han dejado huella en parques, calles y sectores turísticos de la capital del Magdalena.
“Este programa no solo transforma la ciudad, también transforma vidas”, expresó un vocero del INPEC, destacando el valor simbólico de esta labor en un momento tan importante para Santa Marta. Con estas acciones, los internos demuestran que sí es posible aportar positivamente desde los procesos de reintegración.
Santa Marta se embellece para conmemorar su medio milenio de historia, y lo hace con el compromiso de todos sus actores sociales, incluidos aquellos que buscan una segunda oportunidad.


