Trabajadores de la salud cumplen su labor sin recibir el sueldo de octubre. El gobierno departamental guarda silencio, mientras crece la indignación por el abandono, la negligencia y el desprecio hacia quienes sostienen el sistema público.
El Magdalena asiste a otro acto de indolencia gubernamental. A 5 de noviembre de 2025, los trabajadores de planta de la Secretaría de Salud siguen sin recibir su salario de octubre, mientras la Gobernación permanece callada, escondida y sin ofrecer soluciones. No es un olvido, es abandono. No es burocracia, es maltrato. La administración departamental castigó a sus propios empleados con silencio, indiferencia y una negligencia que raya en lo inhumano.
El sindicato SINTRACAD denunció que ni la gobernadora encargada, Ingris Mirelda Padilla García, ni ningún funcionario han explicado por qué no se ha pagado ni cuándo lo harán. Se trata de profesionales que sostienen hospitales, urgencias y programas de salud, pero que hoy deben endeudarse para comer, pagar arriendo o comprar medicamentos para sus propias familias, mientras la Gobernación se limita a mirar hacia otro lado.
Desprecio por la dignidad de los trabajadores
La falta de pago es solo el síntoma de una administración que no respeta la dignidad laboral ni el sacrificio de médicos, enfermeras, técnicos y administrativos. La salud pública no puede funcionar si quienes la sostienen son tratados como descartables. Cada día sin salario es una ofensa, una humillación y una señal clara de que el gobierno departamental perdió el rumbo y el sentido de humanidad.
Hablar de compromiso con el pueblo mientras se le niega lo más básico a sus trabajadores es cinismo. La confianza está rota. El sistema de salud está al borde del colapso no por falta de vocación, sino por el abandono político de quienes gobiernan.



