El Gobierno de Estados Unidos declaró una emergencia federal en la red eléctrica PJM Interconnection, la más grande del país, ante una histórica ola de calor que ha disparado la demanda de energía y amenaza el suministro para cerca de 67 millones de personas en el noreste y centro-este del territorio estadounidense.
La medida fue adoptada por el Departamento de Energía (DOE) bajo la Sección 202(c) de la Ley Federal de Energía, un mecanismo excepcional que permite al Gobierno intervenir directamente para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico durante situaciones críticas.
La emergencia autoriza a los operadores de la red a activar mecanismos especiales y poner en funcionamiento plantas de generación adicionales para evitar posibles interrupciones del servicio durante los primeros días de julio, cuando se prevén temperaturas extremas y niveles récord de consumo energético.
PJM Interconnection es la principal red de distribución eléctrica de Estados Unidos y abastece total o parcialmente a 13 estados y al Distrito de Columbia, incluyendo territorios como Pensilvania, Ohio, Virginia, Nueva Jersey, Maryland e Illinois.
Las autoridades energéticas advirtieron que el sistema enfrenta una presión creciente debido al aumento sostenido del consumo eléctrico, impulsado tanto por las altas temperaturas como por la expansión de grandes centros de datos e infraestructura tecnológica, especialmente en regiones como el norte de Virginia.
Aunque las autoridades estadounidenses señalaron que, por el momento, no se requiere ninguna acción por parte de los ciudadanos, la declaración de emergencia refleja la preocupación del Gobierno federal ante el riesgo de fallas en uno de los sistemas eléctricos más importantes del mundo en medio de una de las olas de calor más intensas registradas en los últimos años.


