Desde hace más de 14 días, los habitantes del barrio 12 de Octubre, en el sector de Gaira, viven una emergencia sanitaria por el rebosamiento constante de aguas negras provenientes de dos manjoles colapsados. Según denuncian, las aguas residuales recorren las viviendas, calles principales y llegan hasta el sector de El Rodadero, generando malos olores, enfermedades y riesgo para decenas de niños.
“Estamos viviendo una situación inhumana. Las aguas podridas al frente de las casas, los niños que juegan fútbol en la cancha, tienen que llegar atravesando aguas de popó, y ya tuvimos un menor que estuvo varios días en UCI por infecciones causadas por esta contaminación. Si no nos escuchan, nos tocará irnos a las vías de hecho”, declaró Luz María Diazgranados Melo, líder del barrio.
Una emergencia ignorada
Los residentes aseguran que han solicitado soluciones urgentes a la Empresa de Servicios Públicos ESSMAR E.S.P., que únicamente ha enviado el camión vactor para destaponamientos parciales, sin ofrecer un mantenimiento completo del sistema de alcantarillado.
Las zonas más afectadas corresponden a las calles 7, 6, 5 y 4 con carreras 8 y 9 del barrio 12 de Octubre. Las aguas residuales continúan su recorrido por la calle 2 y calle 3 hasta el Rodadero, formando charcos pestilentes frente a la cancha de fútbol del sector, donde diariamente juegan niños y jóvenes.
“Si esta situación continúa, los responsables serán quienes no escucharon. Nuestros hijos se están enfermando, no podemos vivir entre aguas negras”, expresó la líder comunitaria.
La comunidad exige intervención inmediata
Los habitantes anunciaron que permanecerán en alerta y no descartan protestas pacíficas si no reciben respuesta inmediata. También solicitan la presencia de los entes de control, la Alcaldía de Santa Marta y la Secretaría de Salud Distrital.




