La Secretaría de la Mujer del Distrito pidió al ICBF y a los entes de control esclarecer si hubo vulneración de derechos humanos y violencia obstétrica en un hospital de Santa Marta, donde una madre fue separada de su hijo recién nacido.
Durante la segunda sesión del Comité Consultivo Intersectorial Distrital para la Prevención de la Violencia de Género, la Alcaldía de Santa Marta elevó una solicitud formal a los órganos de control para investigar un nuevo caso que podría constituir violencia obstétrica y vulneración de derechos humanos. La denuncia gira en torno a Sharit Suárez Guerra, una madre reciente que, según su familia, fue víctima de decisiones arbitrarias por parte de una clínica local, situación que derivó en la separación de su hijo recién nacido.
El encuentro, liderado por la Secretaría de la Mujer del Distrito y realizado en el Salón Amarillo de la Alcaldía, también abordó el feminicidio de Juliana Gómez, conocida como ‘Yaya’, visibilizando los retos en la atención integral a víctimas de violencia de género. Las autoridades distritales destacaron la importancia de esclarecer los hechos y garantizar la restitución de derechos tanto para Sharit como para su hijo, actualmente en custodia del ICBF.
La secretaria Ingrid Gómez solicitó al ICBF y a la clínica implicada los fundamentos jurídicos y técnicos que llevaron a la medida de separación, alegando que la familia cuenta con pruebas que podrían evidenciar una actuación injusta. La funcionaria pidió celeridad en las investigaciones y exhortó a la Procuraduría y la Fiscalía a asumir el caso con rigurosidad.
Además, se resaltó la creación de la Mesa Técnica de Género en Salud y el compromiso de instituciones como las Comisarías de Familia, la Personería Distrital y el Colegio Colombiano de Psicólogos para consolidar una respuesta integral a las violencias basadas en género.


