La comunidad del barrio San Pablo en Santa Marta enfrenta una semana de acumulación de basura debido a un vehículo chatarra que bloquea el paso del camión recolector, generando tensión y problemas ambientales.
El barrio San Pablo, en la parte sur de Santa Marta, vive una situación crítica que amenaza con escalar en conflictos vecinales y problemas ambientales. Durante más de una semana, la empresa Atesa no ha podido recoger la basura de las viviendas debido a un vehículo chatarra mal estacionado que bloquea el acceso del camión recolector.
Según denuncian los habitantes, el propietario del carro se niega a retirarlo a pesar de los constantes llamados de la comunidad. Incluso, el hombre habría retirado las llantas delanteras del vehículo, imposibilitando que los vecinos puedan moverlo. Ante esta negativa, la comunidad ha solicitado la intervención de la Secretaría de Movilidad del Distrito para que el carro sea retirado con una grúa, pero hasta el momento no han recibido respuesta oficial.
La acumulación de desechos en las terrazas y puntos cercanos está generando fuertes olores y un incremento en la presencia de roedores, lo que supone un grave daño ambiental. La situación ha causado fricciones entre los residentes, quienes han advertido que, si no se resuelve el problema pronto, trasladarán la basura frente a la vivienda del propietario del carro abandonado. Líderes comunitarios han pedido la pronta intervención de las autoridades para evitar enfrentamientos que puedan terminar en tragedia.
Por su parte, Atesa ha señalado que no puede realizar la recolección mientras persista la obstrucción, instando a los vecinos a bajar la basura hasta el punto más cercano al alcance del camión. Sin embargo, muchos habitantes consideran esta solución insostenible, exigiendo una pronta acción por parte de las autoridades competentes.


